Ir al contenido principal

Tango

La pausa, seguida de un alarde de convicción. Su vestido, fluyendo libre como un torbellino. Dais un paso hacia atrás y los entrelazáis en el siguiente. La repeles; y ella regresa. Los pasos divergen; y convergen después. Se acerca de espaldas y deja reposar su mano sobre tu cuello. Otro paso en forma de pausa. Alza su pierna hasta el cielo y sostienes la otra para elevarla, a ella, con todo su cuerpo. Ahora flota; la haces girar en las nubes hasta regresarla al suelo. Da varios pasos y te busca, te repele y se deja caer del revés. Confía en tu respuesta, y en tu contrareacción. La impulsas. Se va. Pero vuelve. Y os sujetáis de la mano para retomar el baile; ya en conjunto, sin pausas. 

El tango es una mezcla con sabor magnético de música, ritmo, sincronización, osadía y sensibilidad. Y seguro que de más ingredientes. Siempre he querido aprenderlo. Es muy divertido. Mientras tanto, creo que la complicidad es como el tango, que se puede ir tan lejos como se quiera porque la química hace de música; los amantes, de sensibilidad; y el humor y la inteligencia, de sincronización. Tampoco hay recetas: puedes combinar sus ingredientes, crear nuevos, cambiar de vestido o bailarlo con música triste o alegre.

Y somos de quién nos espera, no de quién nos mantiene en ella. Porque el tango es de dos, ¿no?


P.S. Incluso cuando se baila con Britney Spears

Entradas populares de este blog

Veintitrés de Noviembre

Si escribo desde el odio, rozaré el cielo. Siempre lo he sabido, que soy más eso que lo otro, o que resplandezco más desde mi oscuridad. Y también sé que sólo me faltan dos historias por las que me merezca la pena morir y que sólo podrían ocurrír al unísono. Hoy, recordándote, miré las pocas menos de diez fotos que tengo de ti, todas las restantes pérdidas, yo queriendo pintarte y no llorarte; y no puedo. No aún. Ni diez años después. Por entonces, durante ese mes y ocho días, quise ser fuerte y no supe entender tu miedo; hasta que desapareciste el 31 de diciembre de 2015. Horas después, llegó la noche de Año Nuevo, con sus terroríficos fuegos artificiales y yo en vela, buscándote por todas partes, conociendo lo asustado que estarías, refugiado y escondido de un mundo que desconocías. Toda mi noche, toda la tuya, ambos perdidos. Y fue sin ti cuando me derrumbé como nunca; tarde. Todavía sigo buscándote en sueños, en esa pesadilla que siempre termina con un infinito grito mudo, yo allí,...

La Perversión

Nota Importante .- Empiezo a entender por qué escribir erotismo es parecer un sociópata que debería estar en la cárcel. Hoy siento ¿respeto? por quienes hacen de este género un modo de vida; yo dudo si continuaré explorándolo porque no es hacia donde me gustaría dirigir mi escritura. Y quiero dejarlo constar en acta antes de que se proceda a la extraña lectura de ésta historia. Ella quiere que describa como una inocente caricia nace desde el epicentro, su sexo, no el mío, para relatar como está escapando de su control, y hacer de ello una excusa perfecta que se enredará y trepará por sus nalgas, con tanta excitación, cielos, con tanta, que irá extendiéndose sobre cada poro de su espalda; porque ella busca ser el beso de cada lunar y todo el camino entre ellos. […] “¡Buf! Quieres que nuestro deseo precipite de lluvia y que éste se vaya desnudando. Que le ponga palabras a tus gemidos, esos que susurras al intentar silenciarlos cuando ya estás contemplando las estrellas. Que diga que tus ...

Óleo de Celos

Esto es sólo una de las múltiples interpretaciones de los celos. Este texto consta de 5 poemas. los cinco poemas-canciones completos Poema—Yo: Los celos son dibujar mis labios en los de otra y hacerlos desfilar por París, por Viena y por todo lo que nunca más será. Los celos son la condena de mi imaginación frustrada que reclama que griten mi nombre los labios de la otra y digan que ella soy yo, pero que la otra también es ella. Los celos son mi sombra, extendiéndose, apropiándose de atributos ajenos, mientras se aleja de lo que fuimos, yo persiguiéndolo, persiguiéndome, porque ya no sé aceptarme—sin ti. Los celos son lo implícito no explícito; la brújula que estalla y apunta hacia dos nortes contrarios, huyendo en ambos rumbos. Los cel...