Ir al contenido principal

Maybe (about you)

Llueve. Y mucho. 

Salgo con el paragüas, me sigo mojando y creo que ya no me importa.

Aprovecho este fin de semana de tormenta para seguir indagando sobre el género romántico o sobre mujeres que escriben con el corazón. Abrir esa puerta es un acto de valentía(lo es para estas escritoras). Es exponer tus sentimientos, abrir tus heridas y cerrar el paragüas para que la lluvia se impregne en tu alma y termines oliendo a petricor. 

Ando por la ciudad y hoy solo veo una plaga de paragüas en la multitud, cada uno con sus colores y con sus estampados impermeables. Y lo reconozco, bajo la lluvia todavía sigo pensando en ti. También que me merezco esta ruina y ser responsable de ella.

He pasado de querer destriparla a querer abrazarla. A sentir auténtico vértigo. De que mis ataques se hayan tornado en un querer protegerla. O bueno, todavía la quiero seguir destripando, aunque cada vez con menos frecuencia. Lo más trágico es el respeto que ahora le tengo, el no querer dañarla, el admirarla en silencio y aprender a respetar sus tiempos, su vida y sus decisiones. ¡Ay!

Volviendo a los libros, a más escritoras leo, más comprendo que adornar a tu amada con relatos románticos es una doble caída: la tuya y la de ella. Y no, me prometí no derribarla. Nunca me permitiría incendiar su mundo ante la posibilidad de que ella pudiese desprender tan sólo una lágrima. Pero tampoco puedo ignorar mis sentimientos, dejar de ser travieso o seguir aprendiendo este arte, sí, de escritoras que saben cómo capturar una emoción, por compleja que ésta sea.

Si siento vértigo, admiración, respeto y sentimientos de protección, es porque ella ha pulverizado el record de mis peores errores catastróficos favoritos. Me permito otorgarle la victora, a ella, que le gusta ganar más que un ramo de rosas. Y evitaré tentaciones como querer atraparla usando el género romántico. Llámalo fair play, mientras ella no me provoque con su irreverencia(que me excita mucho), creo que podré amarla en silencio.... hasta olvidarla. 

Entradas populares de este blog

Veintitrés de Noviembre

Si escribo desde el odio, rozaré el cielo. Siempre lo he sabido, que soy más eso que lo otro, o que resplandezco más desde mi oscuridad. Y también sé que sólo me faltan dos historias por las que me merezca la pena morir y que sólo podrían ocurrír al unísono. Hoy, recordándote, miré las pocas menos de diez fotos que tengo de ti, todas las restantes pérdidas, yo queriendo pintarte y no llorarte; y no puedo. No aún. Ni diez años después. Por entonces, durante ese mes y ocho días, quise ser fuerte y no supe entender tu miedo; hasta que desapareciste el 31 de diciembre de 2015. Horas después, llegó la noche de Año Nuevo, con sus terroríficos fuegos artificiales y yo en vela, buscándote por todas partes, conociendo lo asustado que estarías, refugiado y escondido de un mundo que desconocías. Toda mi noche, toda la tuya, ambos perdidos. Y fue sin ti cuando me derrumbé como nunca; tarde. Todavía sigo buscándote en sueños, en esa pesadilla que siempre termina con un infinito grito mudo, yo allí,...

La Perversión

Nota Importante .- Empiezo a entender por qué escribir erotismo es parecer un sociópata que debería estar en la cárcel. Hoy siento ¿respeto? por quienes hacen de este género un modo de vida; yo dudo si continuaré explorándolo porque no es hacia donde me gustaría dirigir mi escritura. Y quiero dejarlo constar en acta antes de que se proceda a la extraña lectura de ésta historia. Ella quiere que describa como una inocente caricia nace desde el epicentro, su sexo, no el mío, para relatar como está escapando de su control, y hacer de ello una excusa perfecta que se enredará y trepará por sus nalgas, con tanta excitación, cielos, con tanta, que irá extendiéndose sobre cada poro de su espalda; porque ella busca ser el beso de cada lunar y todo el camino entre ellos. […] “¡Buf! Quieres que nuestro deseo precipite de lluvia y que éste se vaya desnudando. Que le ponga palabras a tus gemidos, esos que susurras al intentar silenciarlos cuando ya estás contemplando las estrellas. Que diga que tus ...

La metamorfosis sobre el tiempo (SEPDT VII, Parte I)

Negar lo que somos mientras ocurre nuestra metamorfosis es negarnos en el tiempo. Pero olvídalo y empecemos desde el principio: sólo con el lenguaje como carga; que ya es muy pesada. [english version, here ] Ensayo Sobre La Escritura La historia que atraviesa este ensayo es la de una poeta que le escribía versos a nadie. Esta poetisa siempre supo el desenlace: que negada, permanecería; sola, versándole a nadie. Si diluviaba, que se inundase; que quedase destruido aquello que se interpusiera en su camino. Si estaba maldita, sería una maldición asignada, no suya. Nota.- Es un texto complejo y enorme; y esto es solo la primera parte. También es una continuación de "Sobre El Paso del Tiempo". La idea es perderse durante su lectura y dentro de sus pinturas, porque el significado está extrañamente entrelazado a nuestra percepción conjunta de ellas. Y es necesario perderse.  Nota 2.- Pienso y creo en cada párrafo escrito, no es un texto inconexo, quizá sí que es muy...